domingo, 5 de diciembre de 2010

Palabras que no son mías

El primer viaje, la primera vez, esa maldita primera vez, y todas las demás primeras veces de otras tantas, ustedes me entienden. De todas esas tantas veces que le vienen a uno a la cabeza, es la primera vez que se trata de concebir algo la más dolorosa. Nos son estas sin embargo mis palabras, las tomo prestadas de quién sabe dónde porque yo no las tengo y nunca las he tenido.

Todo es un ciclo que comienza allá en esos albores, y cuando uno se da cuenta ya está en camino algo completamente distinto, cuando uno trata de ser, de mostrarse como es. Tomar riesgos innecesarios se convierte en algo necesario para encontrar el camino. Haciendo memoria uno al final no llega a ningún lado, pues la vida es tal y como un amigo a quién no conocí decía que era la felicidad, como un arma caliente, no sé ni cómo explicar eso que acabo de decir.

Uno trata de ser agradecido cuando la vida le sonríe ¿no es cierto?

Pero llega el día en que uno se rebela contra todo, contra sus padres, contra el sistema, y finalmente contra dios; y lo escribo con minúsculas porque desde el día de mi rebelión así ha sido y así será. Ese dios no puede esperar ya nada de parte mía, Ni siquiera mi amor puede ya pedir, que terrible, que miserable es todo eso que hago yo. Pero si es que existe estoy seguro de que lo que él desea es que sea tal como soy, libre, sin ataduras trasmundanas. Desde aquel día el mundo ya no puede tampoco reclamarme nada, no tienen derecho a pedir ya, nada más de mí.

Uno siempre termina arruinando las cosas. ¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo si pierde su alma? Me decidí por el mundo, y cuando me vi en el espejo ya no había reflejo alguno. Mucho tiempo hace de eso, pero nada se hasta ahora de cómo conseguir el mundo. Me temo que alguien más se ocupó ya de esa labor, y me ha dejado con un terreno polvoriento y desértico, en donde todo lo que se venden ahora son ilusiones, y los idiotas, melancólicos, y desesperados por igual las compran al por mayor.

Uno no puede arruinar aquello que no se puede ya poseer. De modo tal que vivo en la ruina, escribiendo con palabras que no son mías. Soy una ruina, un abyecto, no valgo más que la mierda defecada en los baños públicos. No logro sentirme de otra forma, de modo tal que me da gusto que este a la vista de todos. Así ha transcurrido mi vida, sin poder vislumbrar nada mejor que esto, robándome las ideas de otros, mintiendo. No tengo nada, más que mi amigo el dolor disfrazado de vicio. Solo deseo que vengan todos a verme, para que vean la desgracia en que se ha convertido este patético ser. Pero que importa, si al final en este mundo de ilusiones vacías el mundo aprecia este espectáculo.

Ser estúpido es equivalente de la felicidad. Hace tiempo ya que ella rompió mi corazón. Hasta las crudas se sienten bien en esta situación. No hay nada más satisfactorio que descubrirse estúpido, pues puede uno excusarse ante el gran público, también imbécil por cierto.

Conocí a esta chica, a ella le gustaba jugar. Me pidió un día atarla a mi destino, pero que triste destino ha de ser el mío. Me dijo que el peso de su pasado era demasiado, al grado que su dolor era insoportable. Entonces lo comprendí, y le prometí que la ataría mi destino, pues yo también conocía lo que ella sentía.

Ja, he llegado a ese punto, lo que escribo es mediocre y ya no describo bien lo que siento.

Nadie me conoce como yo, y sin embargo, que aburrido es lo que tengo que decir. No me puedo quejar. Iba a preguntar algo torpe, así que mejor pregunto ¿qué puedo hacer? Si mi mundo hoy día está más que resuelto, ¿de qué podría yo quejarme? Pero no, la voluntad de la ironía es mayor, y yo se que está mal, pero nada puedo hacer, más que pretender que siento lo contrario.

Siempre algo estropea nuestro paso por este mundo. Mi mente es un completo caos, y en todo caso, ese obstáculo. Pensar es una maldición, ya deberíamos habernos dado cuenta a estas alturas. Y ¿qué más da, darle todo a nuestros pensamientos, entregarles todo con absoluta renuncia?, si al final no queda más que el testimonio de nuestra gran vanidad. ¡Oh, pensamiento! Vil enemigo, gran facilitador de nuestras desgracias, gran obstáculo d nuestras vidas.

Otra más de mis absurdas historias viene a mí. Bueno, no es mía, es de los noticiarios. No embellecen las noticias nuestra vida. Tanto morbo saciado quita el apetito. Miren lo que hemos hecho de nuestro mundo, ¿quién necesita ver las cosas en vivo si todo nos lo cuentan?. Había una vez, eso fue lo que empezó todo en verdad, si no lo supiera yo.

¡Qué harto estoy de quejarme!. Deberían todos hartarse de ello. Conozco un modo terrible, solo es cuestión de ejecutar lo que ya tengo en mente. Pero no nos adelantemos. El mapa es más extenso que el territorio, tanto que no sé donde termina aún. Ahora sí, perderé en efecto mi alma, ¿no se pierde acaso cuando uno muere? Por lo mientras no vislumbro aún el final, falta todavía algo de tiempo, tal vez la eternidad completa, que tarda mucho en acabarse, sobre todo al final.

Y ¿qué tal?, usando palabras que no son mías otra vez.

Todos los hombres seremos renovados al final. ¿El infierno?, pero si ya estamos aquí, en ese mismo infierno. Hace mucho tiempo que morí, gracias a ella, que lo ha sido todo, que no ha sido nada, que no es nadie, que es todas aquellas de otro tiempo. Como me gusta aquella historia de la virgen cuyos condenados son perdonados apenas unos días. ¿Cuán valiosos son esos piadosos días?

Habiendo muerto me disculpo, pues lo demás no importa ya un carajo. Y no tengo ya nada que decir. Tuve un amigo que era diferente, y que era de una naturaleza parecida a otro amigo a quién tampoco conocí, como aquel al que mencione en otro párrafo. Que cortas se quedan las palabras siempre, tan muertas como el papel en el que son impresas. Ya nada tengo que decir, y aquí me tienen, escribiendo estupideces. Pido disculpas por todos los inconvenientes ahora que aún puedo, después tal vez sea demasiado tarde.

Y aquí empieza mi v verdadero calvario, mi martirio, el día en que la conocí, que fue también el día en que me engaño, hasta bromeo inútilmente ante ese hecho, ante ese día. Y así murió el último resto que me quedaba de alma y de corazón. Ya ni lágrimas tengo para describir lo que aquí expreso. ¿Qué más da esperar en el frío de la noche, en el viento inclemente?. El bosque sabe muy bien de secretos, y el de ella más que ninguno. Las cabezas de todos nosotros se escindirán. Le dije que no me mintiera, y así lo hizo, el día en que nuestros destinos se ataron hace tiempo ya, fue fatal, brutal, y ella no mintió, dijo la verdad, pero mintiendo respecto a su dirección. El sol no brillará más, en el frío de la inexistencia ha de quedar mi alma. Y duele, y no me importa, porque yo soy el sufrimiento, conmigo muere el más sangriento y doloroso de los siglos, en búsqueda de la verdad. Así es, como finalmente ha sucedido todo, en la angustia, en el dolor, eternos ambos, infelices y eternos, ahogados en mi grito, y en ese grito incompleto muere también, mi siglo, del cuál soy, el último hijo.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Wikileaks "una verdad incómoda"

Si se filmase un documental sobre los datos y toda la información publicada por Wikileaks, el nombre de aquel documental de Al Gore tendría que ser usurpado para intitular este. Usualmente escribo en fines de semana, pero esta noticia es demasiado buena para ser cierta, y me hace rebosar de felicidad.

El escándalo de Wikileaks en mi opinión es tan precioso como la mismísima entrevista Frost/Nixon, aquella en la que el presidente Nixon dijo claramente "when the president does it is not illegal ". Es por todos sabido que el gobierno de los Estados Unidos tiene intervenido todo y a todos sin excepción. El detalle en este asunto reside en que finalmente las pruebas de ello están a la vista de todos.

La labor de Wikileaks revelando los detalles de lo acontecido en la guerra de Afganistán e Iraq ya eran bastante complejos, difíciles de asimilar todos en una sola exhibición. Recuerdo que explorando la página revelaban el verdadero promedio de muertos, además de múltiples casos de abuso por parte de soldados americanos y británicos.

Pero que se presente la información del Departamento de Estado de los Estados Unidos y todas la embajadas, y posteriormente su publicación en importantes diarios como "El País" de España o "Le monde" de Francia, es simplemente encantador. ¿Quién iba a pensar que consideraban la posible locura de la viuda de Kirchner? y ¡qué magnífico el asunto de Arabia Saudita rogando a Estados Unidos atacar Irán! o ¡que lo del boicot de China a Google!. Y el asunto sigue y va para largo, ¡que tal la desconfianza del gobierno estadounidense hacia Sarkozy, o los planes de aislamiento hacia e gobierno de Hugo Chávez! o lo de Putin es Batman y Medvedev es Robin.

Lo que todos sabíamos en mayor o menor medida ha sido revelado, y la verdad es que le tengo una profunda gratitud a las personas que dieron a conocer estos hechos, porque son pavorosos, porque nos abren más los ojos, y porque en verdad era justo y necesario, ¡Amén!.

Yo estoy esperando a que se publique lo que se va a decir sobre el gobierno de México y la "guerra contra el narcotráfico", porque estoy seguro de que también va a ser de alarido (espero no me decepcionen) aunque si bien es cierto que la información en color rojo (que se supone es la escandalosa) es muy poca de acuerdo a la gráfica.

El "Cable Gate" como se le denomina a este suceso, replanteará muchas cosas en la diplomacia mundial, pero sobre todo hará que cambie la forma de comunicación en estas instancias, pues ya no se podrán dar el lujo de otra filtración masiva de información.

Lo que me parece patético es la indignación de Hillary Clinton, pues pretende tapar los hechos ampulosos que están a la luz bajo la consigna de que su gobierno se ha visto ultrajado y esto es un ataque a la comunidad internacional. ¡Ah!, y no nos olvidemos del detalle fabuloso que el gobierno de los Estados Unidos tuvo con las embajadas de los países involucrados en esta información al avisarles del golpe previamente, ¡que cinismo! ¿ a poco no?

El diario "Le Monde" de Francia reza "Wikileaks: retour sur une panique diplomatique", nos habla de la existencia de más de 250000 telegramas en el archivo, y además nos expone sus razones para publicar la información; "El País" nos habla del famoso "ataque a la comunidad internacional" del que se queja tanto la señora Clinton; en el "New York Times" encontré un resumen del speech de Hillary Clinton, donde nos dice que "estos mensajes no representan la posición en materia de política exterior de los Estados Unidos" (carcajadas por favor). El periodico "The Guardian" clama haber dado la información al "New York Times", y nos hace un resumen del caso. "Der Spiegel" no lo consulté pues mis conocimientos de alemán aún son muy escasos.

Hablo de estos diarios y los cito vagamente pues son ellos los que darán seguimiento a este asunto. Claro, la fuente principal es Wikileaks, y en ella se dice algo espléndido que citaré aquí: "A todo niño americano en edad escolar se le enseña que George Washington -primer presidente de la nación- no podía decir una mentira. Si las administraciones de sus sucesores hubiesen vivido acorde al mismo principio, esta inundación de información seria una vergüenza. En lugar de eso, el gobierno de los Estados Unidos ha estado advirtiendo a los gobiernos -incluso a los más corruptos- respecto a las fugas (leaks) venideras y está airándose ante la exhibición".

Julian Assange, una felicitación desde este humilde blog, pues has contribuido a hacerlo un mundo mejor, y eso, no está de más.




sábado, 27 de noviembre de 2010

"El último emperador" de Bertolucci

Tuve la suerte de ver una proyección gratuita de dicha película ayer por la tarde. Bernardo Bertolucci es un maestro, no hay otra descripción que encaje cuando uno ha de referirse a su trabajo. "El último emperador" es una película que yo recuerdo haber visto hace mucho tiempo ya. De modo tal que verla ayer fue como ver algo nuevo.

La historia de China hacia el s. XX no dista mucho de la historia acontecida en varios países alrededor del mundo. Es una historia convulsa, catastrófica, donde los viejos paradigmas caen y se establecen otros radicalmente distintos.

Me encanta del filme el realismo con el que se refleja todo, al grado de que uno se ve inmerso en la fascinante historia de los emperadores chinos. Los más mínimos detalles son cuidados al por mayor durante el trance de esta película, lo que me hace pensar en un nivel de producción apabullante.

Un relato poco común es el del emperador Puyi. Él es un perfecto hilo conductor para comprender como fue que China pasó de ser un Imperio formidable, el del "señor de los 10000 años", a ser una república que actualmente conocemos como la República Popular China. Yo creo que toda la documentación y bibliografía existente respecto a esa transición no se explica tan maravillosamente como a través de dicho relato.

No es afán de racismo el que me impulsa a decir que la actuación de la película que más me agrado fue la de Peter O'toole. La presencia del señor O'toole en escena siempre le da un realce enorme a cualquier película. Y lo mismo va para sus apariciones en "Calígula" o en "Lawrence de Arabia". Su personaje en "El último emperador" es un símboliza el respeto y la admiración mutua que debería existir entre oriente y occidente, pues hay muchas cosas positivas que podemos aprender los unos de los otros. John Lone, quién interpreta a Puyi como hombre adulto, nos ofrece una actuación esmerada, y que además encaja muy bien con el perfil del personaje.

De la dirección de Bertolucci hablaré sólo con elogios. El erotismo, ausente en la historia original, me parece sin embargo atinado para la película, pues nos ofrece una carga emocional intensa. Existe una evidente omnipresencia del director que se puede saborear, pues nos deja ver a través de sus ojos con lujo de detalle. Lo que me parece aún más genial es que nos es mostrada la lenta transformación del emperador lujurioso y altanero, en un hombre taciturno y honorable, cuyas acciones lo atormentan pero a su vez lo redimen, y que al final de la historia nos dice con gran dignidad, pese a su humilde apariencia, que el fue alguna vez el emperador de China.

Un filme de gran calidad que vale la pena ver por su aporte cultural, histórico y por la gran calidad de su producción y dirección, y sin lugar a dudas, verlo, no está de más.



sábado, 20 de noviembre de 2010

La robolución mexicana

No soy conservador, pero mis sentimientos se ven contrariados por los festejos de la revolución mexicana. ¿Por qué?

En primera porque el porfiriato en mi opinión debió seguir su curso. Si, no era un camino precisamente justo para los sectores sociales pobres de aquella época. Si, es cierto era una oligarquía. Pero si lo comparamos con el resultado actual de la revolución no dista mucho, ¿verdad?. Ahora bien, Porfirio Díaz, Limantur y compañía sabían que rumbo darle a la economía nacional, y hoy día no se tiene idea de que hacer en este rubro. Para pronto, la paz orden y progreso, la "poca política y mucha administración" son preferibles a lo ocasionado por la revolución.

Mucha gente podrá criticar y despotricar contra mi posición pro Porfirio Díaz, pero si el desarrollo del porfiriato hubiese seguido su curso, se calcula (y no lo digo yo, lo menciona el internacionalista Mario Ojeda en su obra México antes y después de la alternancia política. Un testimonio) que México habría crecido a tal grado que no habría existido desempleo y los excedentes de producción habrían elevado el bienestar económico de toda la población. Entonces en que quedamos ¿era necesaria o no la revolución mexicana?

La respuesta por consenso general es que sí, yo digo que no. La nación mexicana tiene menos forma hoy de la que tenía con Porfirio Díaz. Las únicas instituciones de la revolución mexicana que tuvieron logros que podemos rescatar de la podredumbre corrupta en que derivó ésta por desgracia se llaman Universidad Nacional Autónoma de México y Fondo de Cultura Económica. La primera por ser el paradigma de la educación en América Latina durante el s. XX, y la segunda por abastecer de textos científicos básicos a toda América Latina durante ese mismo tiempo. El resto de las instituciones, unas más otras menos, se vieron empantanadas en la corrupción.

En segunda, respondiendo al ¿por qué? del inicio, está por supuesto, el peor de los males que aquejan al país desde la época del Virreinato, la corrupción. Si algo detuvo el potencial éxito de la revolución mexicana fue la corrupción. Los gobiernos de la revolución desprestigiaron sus postulados el día en que decidieron dedicarse a robar, el día en que convirtieron al Revolucionario Institucional en una secretaría de estado más, el día en que empezaron a endeudarse y endeudarse más, y así nos dejaron, endeudados. La revolución, que debió ser la liberación de todos nuestros males históricos, la conformación final del Estado-Nación Mexicano, termino quedándonos a deber a las mayorías.

En el panorama latinoamericano, México hace mucho que dejó de ser el hermano mayor, y ese papel ahora le corresponde a Brasil. De hecho, no temo equivocarme al decir que en Sudamérica nos ven ya con reticencia, lejos del resto de América Latina y muy cerca de los Estados Unidos de América.

México, como lo conocemos, es el resultado del compendio de los errores elevados a dogmas por la revolución. El reparto de tierras no dio ninguna solución a nadie, la "tierra y libertad" de Zapata se quedó en palabras, y esas se las lleva el viento. Zapata y Villa son el símbolo claro de lo que ahora es México, un país de forajidos, unos muriéndose de hambre en el querido sureste, y otros asesinándose entre ellos a lo macho en el norte del país.

México 2010, "Nada que festejar". Nuestro intento de "Welfare state" es un gran fracaso gracias a nuestro vetusto sistema fiscal, que permite que la grandes empresas del país, llámese Televisa y compañía, estén estafando al país con sus acciones de "caridad", que ante el fisco son utilizadas para anular el pago de impuestos. Su "Iniciativa México" es una cosa muy pequeña, para ellos es como quitarle un pelo a un gato esos millones que dieron como limosna a las personas de ese reality show. Y hablar del teletón es aún peor. Y ahora ya hay hasta candidato televisivo, Enrique Peña Nieto, nuestro futuro presidente, impulsado desde la televisión como desde una telenovela de esas que televisa sabe refreír muy bien. ¿Me estoy ensañando acaso con televisa?, la verdad si, hay muchos otros culpables, pero sus novelas si que son una tortura, así que ni modos, de algún modo, aunque sea con insignificantes palabras me las tenía que cobrar. Antes de terminar este párrafo debo aclarar, yo no apoyo a AMLO, pues es político y en ellos no se puede confiar, además PEMEX si necesita inversión privada.

La bola, la "robolución" como yo la llamo, no fue más que un aborto, una cosa muy fea que solo trajo consigo más atraso, que decepciono a todos y principalmente a los que participaron en ella, ya que los indígenas siguen siendo los más pobres, y el poder sigue de cualquier modo en manos de pocos.

No hubo dictadura militar en México durante el s. XX como las hubo en Chile, Argentina y Brasil; pero ¡vaya, si que hubo matanzas!, a propósito del 2 de octubre de 1968. Además el flamante nuevo Premio Nobel de Literatura, el señor Vargas Llosa, lo dijo muy bien: "la dictadura perfecta", aunque diga lo contrarios desde su tumba Octavio Paz; o sea esa organización criminal llamada PRI, que más desgracias que alegrías trajo consigo a este pobre país.

De entre los presidentes de la revolución solo rescato a uno, el Gral. Lázaro Cárdenas del Río, pues era el único que tenía la gentileza de sentarse a comer con los más pobres, y fue el quién dio refugio a judíos austriacos que escapaban del régimen Nazi, y fue el también quién abrió las puertas a los españoles que escapaban de la Guerra civil y de las garras de Franco. El Gral. Cárdenas fue la única persona honorable que gobernó México en el s. XX, pues fue el además, dicho sea de paso, quién impulso a gente como Diego Rivera.

Así o más claro, la revolución nos robó, nos cantinfleó, y nos tiene ahora en un hoyo tan profundo que yo dudo que podamos salir de él. Lo único que puede salvar a éste país es la cultura y la voluntad impulsada por ésta, pero es difícil adquirir cultura cuando se ganan 500 pesos a la semana trabajando 12 horas al día, es difícil cuando la televisión abierta te muestra en su gran mayoría contenido basura, es muy complicado cuando los paradigmas de este país son una selección de fútbol de quinta y unos dramas televisivos mal actuados y más dañinos para la salud que el ébola y la leche cortada juntos.

Los mujiks de la Rusia zarísta (a quiénes tanto apreciaba Tolstoi, quién por cierto murió un 20 de noviembre de 1910) estaban en mejores condiciones que nuestros campesinos, que eran los que se suponía deberían haber salido más beneficiados por la revolución mexicana. Que triste sería para Emiliano Zapata ver lo que el campo mexicano sufre ahora, que triste sería para Pancho Villa ver como nos rendimos ante los gringos a los que él reto sin miramientos.

No soy conservador, pero mis sentimientos se ven contrariados por los festejos de la revolución mexicana. ¿Por qué?, por todo lo anteriormente dicho. Caray, Don Porfirio, ¿por qué tenía que irse? tan bien que se veía México afrancesado, como me hubiera gustado ver el Palacio Legislativo de Émile Bernard en lugar de ese feo armatoste inservible que es el monumento a la revolución.

Pero bueno, este 20 de noviembre, ¡que viva la revolución!, al menos por hoy ¿no? No está de más.



sábado, 13 de noviembre de 2010

Subiendo "La montaña sagrada"

Debo confesar que estás dos semanas de ausencia en este espacio han sido por depresión, y para quién me siga por medio de este espacio (que yo no se si exista un alma que de hecho haga tal cosa), mis más sentidas disculpas.

Ahora me ocuparé de el título de esta entrada. Después de que mi profesor de taller de lectura y redacción me regaló esta película, debo decir dos cosas: primera, tardé mucho tiempo en decidir verla; segunda, pese a que me declaro cinéfilo, no había visto nunca una película de Alejandro Jodorowsky.

"La montaña sagrada" es un trabajo fílmico poderoso, cargado con imágenes llenas todas ellas de símbolos y con una fuerza de tal magnitud que se quedan grabadas en la mente. Mi respeto y admiración al señor Alejandro Jodorowsky, pues "La montaña sagrada" es una película osada, sumamente ingeniosa, y francamente hecha para sacar de quicio a cualquier espectador.

La crítica al cristianismo y su dominio en occidente me parece brillante, se nos presenta de forma tal que tan solo con imágenes, nos quede clara dicha cuestión. Y que decir de la conquista de México, o las dictaduras militares hispanoamericanas, y el capitalismo, que bien nos los describe Jodorowsky, que gran manera de ponerlos en perspectiva, de tachar su maldad, su locura, su sangriento legado.

Pero lo más importante, el proceso que nos lleva a subir a la montaña sagrada es el de los vicios elevados a la virtud ¿cómo?, mediante su renuncia total; lo anterior por supuesto a través del misticismo, de la alquimia "you are excrement, but you can turn into gold" nos dice Jodorowsky.

Sin embargo, después de adentrarnos en su mundo, Jodorowsky es malicioso, pues cuando ya nos tiene en vilo para revelarnos el secreto vital del ascenso nos dice: esto es tan solo un montón de fotogramas muertos, y la realidad esta más allá del alcance de estás imágenes, de estás palabras, está ahí donde te encuentras tú. Y mientras uno se encuentra ahí sentado, estupefacto ante lo que sus ojos ven y sus oídos escuchan, todo termina.

Hay tantas cosas que uno puede describir respecto a esta película, tantos símbolos por descifrar, que yo creo que no basta con verla una vez, y además se necesita un estudio más profundo, por supuesto, de varias páginas.

Por supuesto, antes que nada para ver "La montaña sagrada" hay que estar muy abiertos a lo que se nos muestra, pues Jodorowsky no se queda con nada de lo que le cruza por la mente. Me parece que el hecho de que su difusión no se suscite más allá de ciertos círculos es positivo, ya que se trata de cine lleno de abstracción, de esoterismo, y poner atención a cada detalle es vital, para lo cual se requiere interés, el cual el público en general no necesariamente tiene al ver filmes de ésta naturaleza.

El filme me fascino, auténtico, fuera de sí. Y claro ésta que, pese a lo dicho anteriormente por un servidor, si se ésta dispuesto a ver éste filme, no ésta de más.




domingo, 24 de octubre de 2010

Porque la vida es "Biutiful"

Después de una frustrante semana, finalmente llego el viernes, y por supuesto que había que aprovechar para relajarse. A mi modo de ver, una de la mejores formas de relajarse es ir al cine, ver una buena película, y verse absorbido por la trama de esta.

"Biutiful" es tal vez la mejor película de Alejandro González Iñarritu, lo digo sin demeritar lo bien hechas que están "Amores perros" "21 gramos" y "Babel". Es un espíritu intenso el que impregna a "Biutiful", y en más de una ocasión pude uno sentirse conmocionado por éste filme. Es un filme que se debate de cierta forma en el surrealismo, sin perder foco de la realidad cruda que presenta. La Barcelona de "Biutiful" es una Barcelona que hiere, que respira sufrimiento, hedor, podredumbre, y eso es algo que hace muy efectiva esta obra maestra. Respecto a lo anterior, yo me hacía a la idea una Barcelona distinta a esta; digamos que al pensar en Barcelona uno imagina las obras de Gaudí, de Miró, el ambiente fresco y relajante de las películas de Almodóvar, o de la reciente "Vicky Cristina Barcelona" de Woody Allen, pero la Barcelona que nos muestra Iñarritu es tan sórdida como el D.F. de "Amores perros". Por otra parte, todas las escenas están llenas de intensidad, de emoción, uno no puede escapar de ellas, esta obligado a sufrirlas, a sentirlas, a vivirlas. Os juro que yo llore en más de una ocasión en la sala de cine, ¿por qué? porque la naturaleza de este filme es romántica, tierna, sincera, desgarradora, es un filme demasiado humano.

Y Javier Bardem, que se puede decir de este gran actor. Ni siquiera en "No country for old men" Javier Bardem llega tan lejos. Esta vez me maravillo la forma en la que se compenetró en la película; su interpretación es tal que Javier Bardem se diluye totalmente en Uxbal, solo nos damos cuenta de su presencia en los créditos. De Uxbal, su personaje, solo puedo decir que me fascino, me sentí hermanado con su condición, y es que todos estamos muriendo, unos más lentamente que otros, pero todos perecemos en nuestro intento por vivir y aprender a vivir. Y en ese intento, nos arrebatan muchas veces de un golpe las fuerzas, de la manera más impía, más cruel. Al final solo nos queda la resignación del no ser junto a la esperanza de seguir siendo, de encontrarnos al final con aquellos recuerdos que nunca fueron y que tanto añoramos.

Más de este filme no me atrevo a revelar yo, pues si alguien lee esto y aún no ha visto el filme debe verlo. Y si al final de cuentas, la vida es "Biutiful", de esa forma, no hay necesidad de corregirle tal como el título nos muestra y la vida nos revela, en ella hay que amar hasta que duela.

Debo decir, por no dejar, que Cannes hizo bien en darle 10 minutos de aplausos a esta obra maestra, que probablemente debió darle su prestigiosa "Palm d'or", y que el premio a Javier Bardem es inexpugnable. "Biutiful", aunque a mi parecer no es mexicana en lo absoluto, va a ser una digna representante, y me arriesgo decir que es la futura ganadora del Oscar a mejor película extranjera; claro que después del Oscar a mejor película a "Chicago" yo desconfío con absoluta razón del juicio de la Academia de Hollywood. De cualquier forma cuando una película es buena trasciende dichas cuestiones, y "Biutiful" no es buena, sino que es una obra maestra.

La verdad, denle un gran aplauso cuando vayan al cine, porque este trabajo es invaluable, se nota el esfuerzo de toda la producción. Un gusto fue escuchar de nueva cuenta la música de Santaolalla, enhorabuena por otra gran banda sonora.

Por último, ojalá se reconcilien algún día Guillermo Arriaga y Alejandro González Iñarritu, pues aquella amalgama no deja de ser memorable, y fantástica. Enhorabuena de cualquier forma por Iñarritu, pues simplemente nos ha cautivado a todos, lo cual no está de más.




domingo, 17 de octubre de 2010

Comer, rezar, amar: el arte de vivir.

El día viernes pasado, después de una semana desastrosa, me decidí firmemente a olvidar todo de una buena vez, salí de mis aposentos y fui al cine.

El asunto era así tenía que elegir "Comer, rezar, amar", o ver alguna cosa poco interesante a primera vista. Tan poco interesantes eran las otras opciones que ya ni las recuerdo. Espere al inicio de la función cuarenta minutos en un café cercano, bebiendo una buen americano (para que me lo rellenarán), escuchando a una simpática cuarentona cantando con un karaoke y leyendo "los hermanos Karamazov" del buen Dostoievsky.

Ahora si, mi crítica. "Comer, rezar, amar" es una historia bonita, simpática, agradable de ver. Su único defecto es provenir de un best seller, porque esas historias casi siempre terminan siendo ramplonas. La ramplonería, sin embargo, se ve superada. Con esto no digo que sea la película del año, pero puedo recomendarla sin temor a equivocarme que el que la vea pasará un buen rato en la sala de cine

El inicio de la película peca de tenue, muy acorde con el "american way of living" tan simple como el cafe americano, del que tomo varias tazas y no me crea ningún efecto. Pero la historia mejora recién llega Elizabeth a Italia. La magia de un país tan hermoso como Italia a de darle sabor a cualquier historia, por cruenta o ramplona que sea. No uso el termino ramplona para adjetivar esta historia con dureza ni con desprecio, simplemente mi propósito es dar a entender que por muy buena que sea, al final carece de fuerza para impresionar a los cinéfilos más duros. Pero bueno, regreso a mi crítica. La parte de Italia es sumamente fascinante, puesto que nadie conoce mejor el arte de vivir que los italianos. La música, la comida, il cinema, todo el arte italiano es vida pura al nivel máximo de goce. No pudo ser más atinada la decisión de la señora Gilbert que buscar el sabor de la vida en Italia. Ver a Julia Roberts disfrutando todo ese ambiente sin remordimiento ni empacho causa verdadera envidia. No busco contar la historia para aquellos que no hayan leído el libro o estén dispuestos a ver el filme, pero tengo que hablar de mi parte favorita de éste. La visita a aquella construcción derruida y sucia que alguna vez fue el corazón de la Roma de Cesar Augusto fue lo más acertado y maravilloso del viaje de esta mujer, pues nos habla del renacer, de como de las ruinas, de las deprimentes ruinas de aquello, ha surgido algo tan maravilloso, tan bello, tan perenne como la Roma de hoy día.

El viaje de Elizabeth Gilbert, no se mide por las millas que esta recorre, si no por el proceso de reencuentro consigo. La historia nos habla del proceso que conlleva aprender a vivir. Bien lo decía Sócrates en su apología, "porque una vida sin examen no es vida". El resto de los viajes no los cuento, no me corresponde.

Ryan Murphy, director en este filme, logra de un modo inexplicable su cometido. No es genial ni es un genio, pero es sí, se las ingenia para que lo que hace quede bien hecho.

Hay que destacar a Julia Roberts, pues hizo un esfuerzo por adentrarse en el personaje, por ser menos ella y más Elizabeth Gilbert, trató de encarnar con la mayor intensidad posible al personaje. Sin embargo es la actuación de Javier Bardem la que más me convence, por que interpreta a un personaje de corta aparición, pero es muy contundente, sin necesidad de hacer mayores esfuerzos, no en busca de protagonismo, sino en busca de ver que rasgos particulares podía darle a Felipe.

"Comer, rezar amar", es aleccionadora, relajada, uno se lleva un buen sabor de boca (y muchos antojos de pizza) además demás de una reflexión acerca del equilibrio en nuestras vidas. Y claro, eso si que no está de más.